Algo sobre mi

Realicé mis estudios, bachillerato e Ingeniería Técnica Industrial en Bilbao, actualmente resido a caballo entre Madrid y Castro Urdiales (Cantabria).

Soy Autodidacta y comencé a dar mis primeros pasos en la pintura hace tiempo, aunque de forma muy ocasional, por pura distracción.

He vuelto, hace ya unos cuantos meses, a disfrutar del placer de deslizar los pinceles por un lienzo, plasmando en él algo que solo está en mi cabeza, en mi pensamiento, en mis ideas o, a veces, aquello que surge de observar una foto, mía o no, pero siempre reflejando lo que siento e imagino, no necesariamente lo que veo.

Mi tema favorito es el mar o la mar, como cada uno prefiera denominarlo, ya que he vivido muchos años, y continuo en muchas ocasiones, junto a él y me siento capaz de pintar mis recuerdos, mis visiones, mis propias ideas…

El mar es para mí un universo multicolor que refleja al igual que las personas su estado de ánimo, sus sentimientos, sus vivencias, su realidad.

En definitiva, y aunque mis cuadros no tengan nada que ver con su arte, pienso como dijo Vincent Van Gogh, “Sueño mis pinturas y luego pinto un sueño”.

Gracias.

La obra de Eduardo muestra una fascinación por la naturaleza, el cielo, el mar y el ambiente que lo rodea.

 

Su belleza rítmica transmite la sensación de un gran orden universal, representando la belleza y la fragilidad de la vida nueva.

 

Sus trazos de gestos delicados y en apariencia contenidos, revelan la presencia de una intensa emoción y permiten descubrir hermosos momentos de la vida, en una abrupta e inesperada recreación de conceptos que se encuentran en el interior de su obra.

 

Eduardo se abre paso hacia un desafío mayor, donde nos acerca a su narrativa basada en registros discretos, en los cuales podemos encontrar: el color, la línea, las gamas de tonalidades, las saturaciones, los vacíos, los golpes de pinceles, las gestualidades y anamorfismos.

 

Recrea con su investigación una lógica de lo sensible, partiendo de sus conocimientos de ingeniería industrial al desarrollo personal de investigación y formación personal artística.

 

En realidad las obras transitan por un universo de formas que hablan de la cultura estética del autor, donde el aire, los aromas, el paisaje, el cielo, el mar, se presentan con serena madurez y nos llevan a transitar por los mas desafiantes contenidos formales, con la que construye sus metáforas al articular titulo e imagen.

 

En la obra de Eduardo se funden sus emociones con la razón intelectual y su sensibilidad, que demuestra con gran elocuencia, como la semi-abstracción detonante de un estilo impresionista puede ser un camino vivo para la comunicación artística.

 

Eduardo da un toque muy particular a su estilo, utilizando pinceladas de colores puros, lleva a una búsqueda de condiciones de iluminación especiales, sea natural o de interior, así las formas y líneas se diluyen, se mezclan o se separan sin predicción alguna, solo dependiendo de la iluminación elegida.

 

Ampliación de la mirada interior que exige del artista una expresión fundamentada en su propia e intima naturaleza, lucha hermanada entre el color, la textura y la luz conjurando el nacimiento de una tierra luminosa en opacidades otorgadas por los recuerdos, los sentidos y sentimientos.

 

“Las artes Visuales en el pasado se basaban en la verificación de la naturaleza” dice Metzger, hoy en día Eduardo Díez, transforma, adquiere diferentes colores, incorpora luces y sombras, confronta texturas casi táctiles, logrando así un acto tan simple como el de contemplar sus obras.

 

Ahora bien, pero el significado de su obra, se podría describir, como si su obra hace referencia a una realidad esencial, ya que habla de emoción, sentimiento y pensamiento, apuntando a lo luminoso, misterioso, sorprendente, profundo, impalpable e indefinible.

 

Y en común con la textura, el color y la luz, otorgan a sus obras el asombroso sentido que su pintura recupera en la contemplación.

 

Rose Marie Bellemur

Critica de Arte

 

 

Eduardo Díez is a self-taught artist from Spain.

 

His work shows a fascination for the nature, sky, sea and environment that surrounds him.

 

His rhythmic beauty transmits the sensation of a great universal order, representing the beauty and the fragility of the new life.

 

His outlines of delicate gestures and apparently contained, they reveal the presence of an intense emotion and allow discovering beautiful moments of the life, in an abrupt and unexpected recreation of concepts that they find inside his work.

 

Eduardo makes way for himself towards a major challenge, where he brings us over to his narrative based on discreet records, in which we can find: colour, line, ranges of tonalities, saturations, emptiness, blows of paintbrushes, the gestures and anamorphic.

           

He recreates with his research logic of the sensitive things, departing from his knowledge of industrial engineering to the personal development of investigation and personal artistic formation.

 

Indeed the works pass along a universe of forms that they speak about the aesthetic culture of the author, where the air, fragrance, landscape, sky, sea, they appear with serene maturity and formal contents leading us to pass through the most challenging formal contents, with that he constructs his metaphors on having articulated title and image.

 

On Eduardo's work his emotions are founded with the intellectual reason and his sensibility, which he demonstrates with great eloquence, like the explosive semi-abstraction of an impressionistic style can be a vivacious way for the artistic communication.

 

Eduardo gives a very particular touch to his style, using brushstrokes of pure colours, leads to a search special conditions of lighting either natural or indoor light, so the forms and lines are diluted, mixed or separate without any prediction, only depending on the chosen lighting.

 

Extension of the interior look that demands of the artist an expression based on his own one and announces nature, fight related among colour, texture and light conspiring the birth of a luminous land in opacity granted by the memories, senses and feelings.

 

“The Visual arts in the past were basing on the verification of the natural" Metzger says.  Nowadays Eduardo Díez transforms, acquires different colours, incorporates lights and shades, confronts almost tactile textures, achieving this way an act as simple as of contemplating his works.

 

Now then, but the meaning of his work, it might describe, as if his work refers to an essential reality, since he speaks about emotion, feeling and thought, pointing at the luminous, mysterious, surprising, deep, impalpable and indefinable thing.

 

And jointly with the texture, the colour and the light, his works grant the amazing sense that his painting recovers in the contemplation.

 

Rose Marie Bellemur

Art Critic